domingo, 26 de abril de 2015

Gran frase de Keynes

Me encanta una frase que he leído que dijo el economista J.M. Keynes:

El economista debe poseer una rara combinación de dotes. Debe ser, de algún modo, matemático, historiador, estadista y filósofo. Debe dominar el lenguaje científico y expresarse y hacerse entender en el vulgar. Ha de ser simultáneamente desinteresado y utilitario; tan fuera de la realidad como un artista y a veces tan apegado a la tierra como el político”.

viernes, 3 de abril de 2015

¿TIENES MADERA PARA SER UN BUEN LÍDER?

Un director de empresa es mejor director cuanto mayor sea su liderazgo.
Este liderazgo será mayor cuando el director tenga:
1º) Capacidad para usar su poder con eficacia y de modo responsable. Las fuentes de poder más importantes de un director son:
- Poder de decidir las recompensas que tendrán sus empleados.
- Poder coercitivo, es decir poder para castigar a sus empleados.
- Poder legítimo, es decir reconocimiento de su capacidad para mandar.
2º) Habilidades para comprender a los subordinados, es decir tener empatía, para entender las motivaciones y comportamientos de cada uno de sus empleados.
3º) Capacidad para inspirar a sus empleados y conseguir lealtad y devoción. Para ello el director debe tener simpatía y caer agradable que da lugar
4º) Capacidad para actuar de forma que consiga crear un ambiente entre sus empleados para motivarlos en conseguir los objetivos marcados.
En resumen, un líder efectivo es aquel que comprende a los subordinados en sus motivaciones y sabe gestionarlas para satisfacerlas.

martes, 17 de febrero de 2015

Una solución al desempleo: empresas públicas semilla

La situación de desempleo en España es extremadamente preocupante, casi cinco millones de parados y lo peor, sin motivos claros para pensar que esas personas van a poder encontrar empleo. La amplia clase media y baja española, es decir casi todos, tienen empleos de bajos sueldos, tienen cargas familiares y sobretodo cargan con deudas hipotecarias astronómicas. Con este panorama el consumo es débil, por lo tanto las ventas de las empresas son bajas y se necesitan pocos trabajadores.
Para rebajar el desempleo sólo hay una salida: crear empresas. Pero para crear empresas se necesitan buenas perspectivas de ventas y apoyo de la banca en forma de préstamos. No se dan ninguna de estas dos condiciones. El Gobierno podría solucionar estos problemas siendo el que creara ciertas empresas en distintas zonas de España con más graves problemas de desempleo. El problema es que sólo tiene sentido crear empresas que vendan bienes o servicios que la gente esté dispuesta a comprar. Esto es lo difícil del problema pero para eso existen expertos que miran la viabilidad de los productos. El Gobierno debería usar su gasto público no en dar dinero a los ayuntamientos para que hagan proyectos de construcción (como reformar calles, o hacer la acera más ancha) que sólo dan empleo durante pocos meses, sino en contratar expertos (sean españoles o no) para que estudien determinadas zonas de España, busquen posibles negocios viables en ellos para que trabajen las personas de esas zona y finalmente creen las empresas viables estudiadas.
Estas empresas públicas serían una semilla, estaría en manos públicas hasta que se demostrara su rentabilidad y después podría venderse a manos privadas para recuperar al menos su inversión inicial.
Todo esto sería un dinero público bien gastado, un dinero que daría empleo estable y que además podría recuperarse parte de él. No hay que dar pescado a la gente (ayudas, como el paro, para que se mantengan) sino darle un oficio estable de pescador (un empleo con estas empresas para que se gane el mismo el pescado). Está iniciativa arriesga un dinero, no tiene porque salir bien muchos negocios, está claro, pero ahora el único que podría estar dispuesto a arriesgar en darle una solución a estos cinco millones de desempleados es el Gobierno, su única esperanza.

jueves, 14 de agosto de 2014

¿Es una locura repartir una renta básica? NO

Con esta entrada no pretendo clarificar al 100% el debate haciendo cuentas. Simplemente pretendo dar un argumento para entender que no es una locura repartir a cada ciudadano una cantidad mínima para que pueda comprar al mes alimentos y medicamentos básicos, ropa y cualquier objeto que de a los ciudadanos una dignidad por la cual no necesite coger comida de un contenedor de basura, dejar morir a sus hijos o tener que robar.
Según los datos de PIB per capita difundidos por los principales organismos (recogidos aquí http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_PIB_(PPA)_per_c%C3%A1pita ), España tiene un PIB per capita de 32.230 dólares al año. Si divimos 32.230 dólares por 1,30 dolares que vale más o menos cada euro, tenemos que el PIB per cápita es de 24792 euros al año, dividiendo entre doce tenemos 2066 euros al mes.
Es decir, si cogemos la riqueza que se genera en España en un año y la dividimos por el número de ciudadanos que hay en España (ya sean bebes, niños, adultos o ancianos) cada uno le correspondería 2066 euros al mes, ¡a una familia de cuatro le correspondería por tanto 8264 euros al mes!
Por lo tanto, ¿es tan de locos decir que a cada ciudadano se le pague una renta básica mensual de 300 euros  sabiendo que cada ciudadano genera una riqueza media mensual de 2066 euros? 
Evidentemente NO ES UNA LOCURA repartir una renta básica, es más que razonable, las cuentas salen perfectamente y traería grandísimos beneficios sociales. Sólo se trata de canalizar, por medio de impuestos y transferencias, dinero de los que reciben muy por encima de la media hacia los que menos.

domingo, 1 de mayo de 2011

Los fallos del Gobierno

El gobierno toma decisiones de provisión y producción de bienes y servicios (por ejemplo sobre la educación y sanidad que nos ofrece), de financiación (sobre cómo obtener dinero para llevar a cabo sus gasto, por ejemplo qué impuestos imponer) y de regulación (son las leyes que deben cumplir los agentes económicos: empresas y ciudadanos)

El Gobierno toma, en muchas ocasiones, decisiones inadecuadas y además no son ejecutadas de forma eficiente, es decir con el mínimo gasto posible.

Podemos resumir los fallos (ineficiencias) del gobierno en los siguientes:

a) Fallos relativos al proceso de toma de decisiones

1º Medidas tomadas a destiempo.

En una democracia una gran parte de las decisiones se votan en el parlamento. Esto lleva un proceso largo de tiempo y de negociación y provoca que muchas decisiones lleguen a destiempo y con un coste mayor.

2º Efectos externos negativos de las decisiones tomadas. Las decisiones del gobierno afectan a la colectividad y si no se toman por unanimidad esas decisiones benefician a unos y perjudican a otros (los que estaban en contra de la decisión tomada) cargándoles costes.

3º Decisiones que no son las más beneficiosas para los ciudadanos.

Los políticos tienen grupos de presión (los llamados lobbies) que se informan muy adecuadamente de las acciones del gobierno porque éstas afectan directamente a sus intereses. Estos grupos dedican tiempo y dinero para informarse y presentar informes a los políticos. Las políticas del gobierno se ven influenciadas por estos grupos y no por la mayoría ya que los ciudadanos no dedican esfuerzo en informarse adecuadamente de las acciones del gobierno y presionarles para que cumplan con las demandas sociales mayoritarias. Por lo tanto las decisiones que se tomarán beneficiarán sobre todo a estos grupos de presión y no a la ciudadanía mayoritaria.

b) Fallo en la ejecución de las decisiones

1º Presupuesto de gasto creciente debido a los intereses de los burócratas.

Las decisiones que toman los políticos son ejecutadas luego por los burócratas, que son encargados de distintos organismos de las Administraciones Públicas y de las empresas públicas que ofrecen los bienes y servicios del Gobierno (Sector Público). Estos encargados son funcionarios que dirigen estos organismos: de tipo educativo, de sanidad, servicios postales, de defensa, de seguridad, de medioambiente, etc.

Los organismos se financian con el presupuesto que les asignan los políticos, por lo que los burócratas intentarán que su presupuesto sea lo mayor posible y vaya creciendo año tras año intentando convencer a los políticos de que esto es necesario para que se puedan ejecutar los planes. Esto beneficia al burócrata para mejorar su prestigio, su estabilidad en el trabajo y sus rentas pero este mayor gasto se suele usar de una forma ineficiente.

Esto provoca que el presupuesto del gasto del Gobierno vaya año tras año cogiendo una dimensión mayor y por lo tanto o crecerá el déficit público o los impuestos para financiarlo.

2º Falta de competencia y falta de control y evaluación de los trabajadores.

Muchos de los bienes y servicios que ofrecen los organismos públicos son monopolios (por ejemplo servicio de transporte de ferrocarril), es decir sólo son ofrecidos por el Gobierno y no son ofrecidos por empresas privadas, y si lo ofrecen su coste es mucho mayor (como ocurre con educación y sanidad, o por ejemplo correos). Además los trabajadores públicos no se ven sometidos a un control y evaluación adecuadas de su trabajo, por lo que no tienen incentivos al esfuerzo ya que no tienen que ser mejores que la competencia ni tienen miedo al despido. Por lo tanto los resultados serán ineficientes.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Manifiesto de medidas base para relanzar a España

Si España quiere salir de la crisis y generar empleo y crecimiento debe hacer un cambio de arriba a abajo en su funcionamiento y en ese cambio el dinero tiene un papel secundario, el verdadero cambio viene de la mano del logro de un intangible: conseguir una mentalidad competitiva.
Hay cosas que no se pueden cambiar, la más importante es que España vive en un mundo globalizado donde los productos cruzan libremente las fronteras de los países haciendo que las empresas compitan en precio y calidad con el resto del mundo. También hay una cosa que no se puede (ni se quiere ni se debe) cambiar, que es la renuncia a la calidad de vida conseguida por los ciudadanos en España. No tiene sentido un desarrollo económico que vaya acompañado de un retroceso en la calidad de vida, por lo que nuestras empresas no deben intentar competir con el resto del mundo a base de bajar los sueldos a sus trabajadores y sometiéndolos a largas jornadas de trabajo. Esa es la forma de crecimiento que sigue el gigante China y otros países en vías de desarrollo delo norte de África y de Europa del Este, pero no debe ser la nuestra porque eso es marchar hacia atrás en calidad de vida.
Para conseguir crecimiento económico y no empeorar (sino mejorar) la calidad de vida de los españoles (es decir no competir en precios bajos a través de bajar los sueldos de nuestros trabajadores), España debería convertirse en una máquina de competitividad industrial, que consiga crear productos nuevos y tecnologías de producción nuevas y de calidad. Los productos nuevos de calidad cubren necesidades nuevas y tienen una demanda segura a nivel mundial. Son fuentes de crecimiento seguras pero no es sencillo que un país sea capaz de conseguir un tejido industrial productivo de este tipo. Para poder conseguir esto se deben tomar medidas en distintos ámbitos:
- La educación debe ser una herramienta de la industria. No se trata de invertir más dinero en educación sino de cambiar de raíz las bases y objetivos de la misma. No tiene sentido educarse para pasar hambre, eso es un lujo que nadie se puede permitir. La educación debe desde servir para conseguir un puesto de trabajo, la educación debe colocarte en un lugar productivo en la sociedad. Desde sus comienzos debe potenciar una formación matemática y técnica, de ingeniería, que permita hacernos comprender las leyes de la naturaleza y lo que de ella hemos aprendido para conseguir fabricar productos que cubran nuestras necesidades. A un mayor nivel la educación debe hacer que seamos capaces de experimentar con estos conocimientos para llegar al estadio más alto: el ser capaces de crear conocimiento nuevo aplicado. Las ciencias sociales a potenciar deben ser el Derecho y la Economía para entender que estos conocimientos deben tener una aplicación rentable y ser conseguidos a un coste mínimo cumpliendo la reglamentación existente.
- Los salarios no deben bajar sino subir, especialmente los de los trabajadores técnicos de base. Ingenieros y técnicos recién entrados a una empresa privada deben cobrar un sueldo que sea más atractivo que el de un funcionario. Hay que eliminar la mentalidad de la juventud universitaria española de querer ser funcionario: querer trabajar en una empresa privada debe ser más atractivo y el único camino es mejorar la calidad de este trabajo (mejores sueldos y jornadas llevaderas y flexibles). Además el salario es la fuente principal del ingreso de un ciudadano, que es el que acaba comprando los bienes. Con salarios bajos el consumo es raquítico y no hay incentivo a crear empresas. Estrujar al trabajador puede parecer rentable a priori al empresario pero se está haciendo un daño global a la mentalidad trabajadora española.
- Más importante aún que el incentivo a ser trabajador técnico de empresa privada debe serlo el convertirse en empresario de este tipo de empresa. Querer ser empresario de una empresa de sectores innovadores debe convertirse en algo muy atractivo. Para ello el Sector Público debe agilizar al máximo la facilidad de crear empresas. Se debe eliminar los costes de tiempo y dinero necesarios para crear una empresa, burocracia al mínimo. También deben eliminarse las diferencias en las exigencias administrativas que hay entre las comunidades autónomas y entre éstas y la Unión Europea. El joven estudiante debe saber perfectamente que crear y hacer funcionar una empresa no es tarea nada difícil a nivel de exigencias administrativas. Los impuestos para la creación de empresas deben reducirse brutalmente y sólo aplicarse sobre los beneficios una vez se consigan, siendo menores cuanto más cumpla la empresa con las condiciones que respetan el medio ambiente y la justa distribución del reparto de ganancias entre sus trabajadores.
- La financiación de los proyectos es una condición necesaria sin la cual no es posible realizar ninguno. La financiación viene de la mano de la banca que es reacia al riesgo y que gusta de la rentabilidad que se consigue únicamente en el corto plazo. Por ello debe crearse una banca pública (papel que debería tomar muchas de las cajas de ahorro que actualmente siguen un proceso de conversión en bancos privados), que apueste por proyectos innovadores y a largo plazo de la mano de emprendedores con conocimiento técnico. Los trabajadores de la banca pública deben tener también conocimientos técnicos que evalúen correctamente la posibilidad de la rentabilidad del proyecto a largo plazo. Sin duda la banca pública acabará demostrando la rentabilidad de estos proyectos a la banca privada, de igual forma que el economista y premio Nobel de la Paz Muhamad Yunus demostró a la banca privada de sus país que los microcréditos son rentables.
- El ahorro nacional debe canalizarse hacia el gasto inversión productiva de la máxima forma posible, ese es el verdadero papel de un sistema financiero eficiente. El destino del ahorro no debe ser la especulación que busca la rentabilidad a muy corto plazo. La banca debe de estar ultrarregulada de forma que su activo vaya hacia proyectos empresariales que son los que dan trabajo, prioridad principal nacional. La especulación debe cargarse con impuestos progresivos de tipos altos porque no generan ningún bienestar, sólo precios altos y desviación del comportamiento del ciudadano hacia el lucro fácil y el mínimo esfuerzo.
-Se debe realizar una vasta campaña de marketing que potencie el reconocimiento a la industria, a sus trabajadores, a la importancia de la ciencia, de la educación y formación y al esfuerzo. Conseguir en el ciudadano valores competitivos y solidarios a la vez. Conseguir que el esfuerzo de investigadores y profesores tengan un enorme respeto y admiración por parte de la sociedad. Para ellos los medios de comunicación de masas deben ser los principales colaboradores. El Sector Público debe impedir que existan contenidos basura que potencian valores contrarios al esfuerzo y al reconocimiento de la investigación y formación. Se debe enseñar a los medios de comunicación que realmente puede ser rentable cambiar los hábitos de los ciudadanos en sus apetencias visuales y de entretenimiento. El saber debe ser el entretenimiento y el objeto de debate principal.

¿Hace falta mucho dinero para hacer esto? No, el dinero es un medio para incentivar a que las personas hagan determinadas actividades pero existen otras formas de incentivar que las personas sigan determinados comportamientos. Las sociedades de los países se desarrollan cuando todos arriman el hombro bajo una idea. Los chinos tienen muy claro que su forma de desarrollarse es ser la fábrica del mundo y todos adoptan una mentalidad trabajadora en forma de aceptar largas horas de trabajo y sueldos bajos aunque individualmente esto vaya en su propia contra. Esa mentalidad no se ha conseguido con dinero, sino con la regulación de normas, que tiene un coste mínimo, y con la expansión de una cultura trabajadora. Se ha conseguido una coordinación de las distintas instituciones de China para conseguir esa mentalidad. Los españoles debe ser capaces de pensar y de actuar con un mismo objetivo. Debemos ser conscientes de la necesidad de ser competitivos a través de formación e invención y deben cambiar nuestras costumbres de forma que nuestro tiempo diario vaya en esa línea, en la de convertirse en una máquina de invención de productos industriales de calidad a nivel mundial.

martes, 1 de febrero de 2011

No conviene una subida del tipo de interés: una medida inútil ahora

El Banco Central Europeo se encarga principalmente de que los precios de los bienes de los países no crezcan con demasiada rapidez, una inflación en torno al 2% o menos es lo deseado mientras que en España ya está alrededor del 3,5%. Para hacer eso lleva a cabo una política monetaria restrictiva que consiste en aumentar el tipo oficial (que ahora está al 1%) y en prestar menos cantidad de dinero a los bancos para que éstos, a su vez presten menos dinero a empresas y familias. Las empresas y familias con un tipo de interés más alto decidirán pedir prestado menos dinero, con lo que gastarán menos consumiendo e invirtiendo en la compra de bienes y este menor gasto hará que las empresas se vean presionadas a bajar sus precios para poder vender sus bienes.
El problema es que ahora no se necesita desanimar el gasto de las familias y las empresas (la llamada demanda agregada) sino todo lo contrario, potenciar que las empresas inviertan y las familias compren. La subida de los tipos de interés no sólo desanimará el que familias y empresas gasten sino que además no va a conseguir posiblemente su objetivo de reducir la inflación.
¿Y por qué no va a ser efectivo subir el tipo de interés para bajar la inflación? Pues porque la creciente inflación que están sufriendo los países es debida a un aumento de los precios de las materias primas, el aumento de los impuestos indirectos (IVA, impuesto sobre hidrocarburos y electricidad, etc) y el aumento del precio del petroleo.
- El aumento de los precios de las materias primas se debe al rápido crecimiento de los países emergentes (China, India, Brasil, etc) que al desarrollarse rapidamente necesitan materias primas y esta cada vez mayor demanda no se va a frenar por una subida de los tipos de interés del Banco Central Europeo.
- El aumento de los impuestos indirectos ha sido decisión de los Gobiernos, una decisión autónoma que no va a cambiar por una subida de los tipo de interés por parte del Banco Central Europeo.
- El aumento del precio del petroleo es una decisión de la OPEP, un conjunto de países principalmente de Oriente Medio que se juntan para decidir el precio del petróleo. Ahora Oriente Medio está agitado por revueltas a favor de la democracia. Esa inestabilidad no va a hacer que los países de la OPEP bajen sus precios. Además, como antes decía, los países emergentes cada vez demandan más bienes y esa presión de la demanda mundial hace que el barril de petróleo no tienda a disminuir su precio.
En definitiva: una subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo no va a frenar la inflación porque la inflación está creciendo por motivos ajenos a cual es el tipo de interés, sólo se va a conseguir que las familias y empresa pidan menos préstamos y gasten menos y de ese modo se va a frenar el crecimiento de los países de la UE. Por lo tanto esta medida parece inútil en su objetivo y sólo va a poner peor las cosas.