Ayer estaba dando clase al curso de primero del bachillerato nocturno , explicando qué son los bienes públicos. Cuando explicaba una de sus características, la de que las personas que consumen un bien público no rivalizan por su consumo y no se molestan unos a otros, puse el ejemplo de la educación. Expliqué que yo estaba provisionando en ese momento un servicio de educación y que los alumnos que me escuchaban en la clase no rivalizaban entre si por mi voz, por lo que el coste de que un alumno más escuchara mi voz era cero (otra de las características del sector público).
También explique que la educación no era un bien público puro porque no cumplía otra de las tres características que necesita para que se cumpla: la imposibilidad de excluir a una persona de su consumo y hacerle pagar por el mismo.
Uno de los alumnos intervino para decirme más o menos '¿cómo que no rivalizamos por tu voz si hay más gente? si hay más gente es más facil que se pongan a hablar y nos molesten para escucharte?'. Cuando me dijo eso, le comenté que la Economía y demás ciencias crean modelos teóricos de explicación de la realidad que para que se cumplan deben partir de ciertos supuestos. Y medio sonriendo le comenté que el supuesto de que se pusieran a hablar los alumnos no era un supuesto que se contemplaba.
Cuando terminé la clase reflexioné y pensé que lo que me había planteado mi alumno no era ninguna estupidez. Mi alumno me había planteado algo sensato y es sensato porque es real. Mi ejemplo realmente se rompía con algo tan real, tan fácil y tan cotidiano como es que la gente se ponga a hablar y molesten a otros que quieren atender.
Todo esto me lleva a acordarme de los muchos modelos económicos que he leído y a los continuos fallos que tienen los modelos económicos cuando predicen. Esto ocurre precisamente porque se establecen relaciones muy simplistas, normalmente todas económicas, que no tienen en cuenta los 'pequeños' detalles. Pequeños detalles que no son nada pequeños porque son totalmente reales y descuartizan al modelo y a sus predicciones.
Sí, queda muy bonito y académico decir que las conclusiones del modelos se basan en una serie de supuestos que deben cumplirse. Pero en las caras de los alumnos se reflejó la sensación de decepción y de que el modelo queda muy bonito pero es poco práctico y útil. Las misma caras y sensación que se refleja en un ciudadano medio cuando los economistas no aciertan en sus predicciones y luego dan las explicaciones de porqué no lo hicieron...
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