miércoles, 3 de marzo de 2010

La patronal actúa como un 'free rider'

La patronal en España está formada por un conjunto de empresarios adinerados que se reúnen periódicamente con los sindicatos para negociar los salarios de los trabajadores españoles. Siempre, y especialmente ahora, insisten en que la salida de la crisis debe hacerse con bajadas salariales. Cuando dicen esto se están comportando como free riders.
Los free riders o parásitos son aquellas personas que no están dispuestas a colaborar para conseguir lo que es mejor para todos porque colaborar supone un coste. Así que prefieren no colaborar y que otros colaboren para poder ellos aprovecharse de los beneficios de la colaboración sin ningún coste.
¿Cómo se aplica este término a la patronal? Muy sencillo. Los salarios suponen un 53% de las rentas totales que reciben los ciudadanos que viven en España (datos del INE de 2008) y son la principal fuente de ingresos para la mayoría de la población española. Esta mayoría de la población española es la que sostiene la demanda de un país, es decir la que sostiene las ventas de las empresas. Bajar los salarios significa restar capacidad adquisitiva a la mayoría de la población del país y por lo tanto hacer que disminuya una demanda que, con la crisis, ya está bastante resentida. Por lo tanto la lógica de un empresario miembro de la patronal como free rider es muy sencilla: le conviene que los salarios de todos los trabajadores del país suban, excepto los salarios de los trabajadores de su empresa, para que de ese modo suba la demanda de sus productos y sus empresas obtengan más beneficios sin que sus trabajadores cojan más tarta de ese pastel. Obviamente un empresario miembro de la patronal no puede hacer este tipo de declaraciones porque esta idea perfecta para sus intereses no es posible. Así que pretende adoptar una postura ciega cortoplacista que consiste en comportarse como free rider, es decir, no colaborar, intentando disminuir los salarios de sus trabajadores para que los beneficios de su empresa aumenten o no se resientan en el corto plazo mientras dura la bajada de ventas que acompaña a la crisis, esperando que por ayuda divina España en poco tiempo se recupere. Con la recuperación la mayoría de los trabajadores españoles irán mejorando su capacidad adquisitiva y podrán comprar más los productos de sus empresas.
La postura de bajar los salarios está fundamentada en la idea de mejorar la competitividad. La lógica de la patronal es que si no hay bajadas de salarios no hay bajadas de costes, por lo que no hay bajadas de los precios de los productos que se fabrican y no son competitivos respecto a productos de la misma calidad de otros países. Comparto 100% que la competitividad de los productos españoles es esencial para poder tener un país competitivo, pero hay que sacar a la luz que la forma de mejorar la competitividad no pasa exclusivamente por una bajada de salarios que, como he argumentado antes, produce una disminución de la capacidad adquisitiva de la mayoría de la población y por lo tanto de la demanda.
Se pueden disminuir costes de otras dos formas que no entran en los intereses de los grandes empresarios de la patronal:
- Ahorrando costes laborales, pero no de la base de los trabajadores sino de la parte más alta de la jerarquía laboral, es decir directivos, directores y todo tipo de jefes. Se puede disminuir perfectamente los costes laborales totales de una empresa disminuyendo el salario que obtiene el presidente, directores ejecutivos y demás. DISMINUCIÓN DE COSTES GARANTIZADA que no parece interesar.
- Orientando el montante de los beneficios de la empresa repartidos en forma de dividendos a sus propietarios en usos mucho más competitivos. Algunos ejemplos son: repartir menos dividendos y acumular reservas de la empresa, utilizar esos dividendos y reservas en gasto que aumente la competitividad de la empresa como más formación a los trabajadores, inversiones en maquinaria punta e inversiones en I+D privada (muy baja en España, por cierto). Con esto conseguiremos mejoras en la productividad de los trabajadores y en la empresa. Ahora bien, a costa de que los propietarios colaboren y estén dispuestos a bajar sus sueldos millonarios y disminuir un poco su nivel de vida a cambio de mejorar la vida de la mayoría de la población y del futuro de España.
Referente a estos dos puntos hay que recordar a el presidente Obama cuando hace poco lanzó un mensaje a los directivos de Wall Street de que, sabiendo que se pasa por una crisis y que hay que intentar salir de ella, no era momento de repartir dividendos multimillonarios y utilizar los beneficios de las empresas en gastos lujosos. Que las empresas gasten sus beneficios en aumentar los salarios que reciben la mayoría de la población a costa de disminuir los dividendos que reciben una población mucho menor es una garantía para aumentar la demanda y ventas de los productos que se fabrican.



No hay comentarios:

Publicar un comentario