domingo, 1 de mayo de 2011

Los fallos del Gobierno

El gobierno toma decisiones de provisión y producción de bienes y servicios (por ejemplo sobre la educación y sanidad que nos ofrece), de financiación (sobre cómo obtener dinero para llevar a cabo sus gasto, por ejemplo qué impuestos imponer) y de regulación (son las leyes que deben cumplir los agentes económicos: empresas y ciudadanos)

El Gobierno toma, en muchas ocasiones, decisiones inadecuadas y además no son ejecutadas de forma eficiente, es decir con el mínimo gasto posible.

Podemos resumir los fallos (ineficiencias) del gobierno en los siguientes:

a) Fallos relativos al proceso de toma de decisiones

1º Medidas tomadas a destiempo.

En una democracia una gran parte de las decisiones se votan en el parlamento. Esto lleva un proceso largo de tiempo y de negociación y provoca que muchas decisiones lleguen a destiempo y con un coste mayor.

2º Efectos externos negativos de las decisiones tomadas. Las decisiones del gobierno afectan a la colectividad y si no se toman por unanimidad esas decisiones benefician a unos y perjudican a otros (los que estaban en contra de la decisión tomada) cargándoles costes.

3º Decisiones que no son las más beneficiosas para los ciudadanos.

Los políticos tienen grupos de presión (los llamados lobbies) que se informan muy adecuadamente de las acciones del gobierno porque éstas afectan directamente a sus intereses. Estos grupos dedican tiempo y dinero para informarse y presentar informes a los políticos. Las políticas del gobierno se ven influenciadas por estos grupos y no por la mayoría ya que los ciudadanos no dedican esfuerzo en informarse adecuadamente de las acciones del gobierno y presionarles para que cumplan con las demandas sociales mayoritarias. Por lo tanto las decisiones que se tomarán beneficiarán sobre todo a estos grupos de presión y no a la ciudadanía mayoritaria.

b) Fallo en la ejecución de las decisiones

1º Presupuesto de gasto creciente debido a los intereses de los burócratas.

Las decisiones que toman los políticos son ejecutadas luego por los burócratas, que son encargados de distintos organismos de las Administraciones Públicas y de las empresas públicas que ofrecen los bienes y servicios del Gobierno (Sector Público). Estos encargados son funcionarios que dirigen estos organismos: de tipo educativo, de sanidad, servicios postales, de defensa, de seguridad, de medioambiente, etc.

Los organismos se financian con el presupuesto que les asignan los políticos, por lo que los burócratas intentarán que su presupuesto sea lo mayor posible y vaya creciendo año tras año intentando convencer a los políticos de que esto es necesario para que se puedan ejecutar los planes. Esto beneficia al burócrata para mejorar su prestigio, su estabilidad en el trabajo y sus rentas pero este mayor gasto se suele usar de una forma ineficiente.

Esto provoca que el presupuesto del gasto del Gobierno vaya año tras año cogiendo una dimensión mayor y por lo tanto o crecerá el déficit público o los impuestos para financiarlo.

2º Falta de competencia y falta de control y evaluación de los trabajadores.

Muchos de los bienes y servicios que ofrecen los organismos públicos son monopolios (por ejemplo servicio de transporte de ferrocarril), es decir sólo son ofrecidos por el Gobierno y no son ofrecidos por empresas privadas, y si lo ofrecen su coste es mucho mayor (como ocurre con educación y sanidad, o por ejemplo correos). Además los trabajadores públicos no se ven sometidos a un control y evaluación adecuadas de su trabajo, por lo que no tienen incentivos al esfuerzo ya que no tienen que ser mejores que la competencia ni tienen miedo al despido. Por lo tanto los resultados serán ineficientes.

3 comentarios:

  1. ¡Me alegro que te haya gustado!He intentado ver tu perfil pero no está compartido.

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  2. En muchas ciudades se están sublevando contra la política con el movimiento 15-M, y en este post queda patente en una parte, y es si los políticos realmente buscan el mayor estado de bienestar para su país. Un buen plan sería el de reducir la "burocracia" de todos los trámites para evitar que las medidas se tomen a destiempo y su efecto pueda ser hasta contraproducente, o evitar la toma de medidas ineficaces.
    Y, como no, un buen tema de discusión sería el de cómo medir la productividad real de muchos de los empleados públicos, la cual, a mi parecer, está muy por debajo que la exigida en la empresa privada, hablando en general.

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